Un cumplimiento que debía recordarse, no solo firmarse
Al operar en mercados del juego sometidos a una estricta regulación, IGT necesitaba:
- Garantizar que cada integrante del equipo pudiera recordar la normativa cuando fuera necesario, no solo completar un módulo anual
- Eliminar la información errónea que surgía entre las sesiones de actualización
- Demostrar a los organismos reguladores que el conocimiento estaba actualizado, se medía y mejoraba
- Impartir una formación uniforme en jurisdicciones con normas diferentes